Entre cerezos, olivos y almendros

Situación

La Vall de Gallinera es un municipio que atrapa por su especial encanto natural y rural. Situado en el noroeste de la provincia de Alicante, pertenece a la comarca de la Marina Alta. Es un valle surcado por el río Gallinera y a sus lados la Sierra del Almirante, la Sierra de la Albureca y la Sierra Foradada famosa por la Peña Foradà. El municipio esta formado por Benisili, Alpatró, La Carroja, Benisivà, Benirrama, Benitaya, Llombai y Benialí. En este último se encuentra el ayuntamiento de la Vall de la Gallinera.

Historia

Tras la ocupación de los árabes durante seis siglos y la expulsión de los moriscos en 1609, esta zona alicantina quedó despoblada como el resto de la Marina Alta. Su propietario, el duque de Gandía, trajo alrededor de un  centenar de familias de Mallorca para que dieran de nuevo vida a la comarca y a sus alquerías. Así lo acredita la Carta Puebla de Benialí del 10 de junio de 1611.

Patrimonio histórico

Si queremos conocer el Patrimonio histórico de la Vall de Gallinera la Unió Cultural de’Amics de la Vall de Gallinera nos ofrece gran cantidad de información interesante.

Cuándo visitar la Vall

La Vall de Gallinera, las calles de sus pueblos, nos transporta a otra época, otras costumbres. Sus gentes amables nos hacen recordar la cercanía y lo campechano de la vida en el campo. En cualquier estación del año que visitemos la Vall de Gallinera descubriremos nuevos espacios y sensaciones. Pero en Primavera podemos maravillarnos con sus colores, sus olores, los cerezos cargados de sus frutos.

La ruta de “Els 8 pobles”

Esta ruta recorre los 8 pueblos de la Vall. De ellos Llombai se puede considerar abandonado. Si queremos pasar unos días inolvidables en este entorno podemos hacer noche en alguna de las muchas casas rurales con las que cuenta.

Paz, sosiego, aire puro, comidas típicas regadas con vinos de la terreta.

Nuestra ruta: Alpatró y la Serra Foradà (Serra Foradada)

Alpatrò (conoce sus barrios en la web del Ayto. de la Vall) es el punto de salida de nuestro excursionista para recorrer la Sierra Foradà. Ver los lugares de la Naturaleza que merecen ser vividos.

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Comenzamos nuestro recorrido en Alpatró (link de la guía Michelin). Encanto es poco para definir este pueblo. En cualquier esquina te encuentras una grata sorpresa. Una vieja casona, que parece contarnos una historia, no escapa  a nuestra cámara. Una muñeca de hojalata que nos espera recostada con su gato nos sonríe. Alpatró está lleno de detalles a lo largo de sus callejuelas de piedras desgastadas que serpetean empinadas  alrededor de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

1. Inicio de la ruta. Campos de cerezos.

Accedemos por la carretera CV-700. Alpatró es el punto de inicio y final de nuestra ruta. Comenzamos la ruta con nuestro excursionista. La vista es inmejorable. El Penyal Gros nos saluda desde su lugar privilegiado mientras los cerezos, olivos y almendros cubren de verde los bancales de sus laderas.

2. El Forat

Entre pinos y cerezos atisbamos una de nuestras metas, el Forat

3. Señalización

Ascendemos. La ruta hacia el Forat está perfectamente señalizada. No hay pérdida posible. El camino es fácil.

4. Vistas

Vamos subiendo y aparecen los pueblos de la Vall diseminados como pequeñas casitas que se nos antojan una postal. EL valle se extiende a lo lejos, verde, pleno de vida y de color.

5. La Cova del Moro.

Nuestro excursionista nos ha llevado hasta la Cova del Moro. Se dice de este lugar que ha sido utilizado como cobijo para ganaderos y hasta incluso como cárcel.

6. Vigía natural en la Cova.

Dentro, en la oscuridad, destaca una ventana natural, solo cerrada en su base por la mano del hombre. Domina el valle como lugar de vigías.

7. La Sierra Foradada (Serra Foradà)

on una altitud de 737 metros es el enclave natural que atrae al visitante. Otra obra de arte de la Naturaleza. El aire y el agua esculpen en la montaña maravillas como esta.

A comienzos del mes de marzo y octubre el Sol atraviesa con sus rayos el Forat. Es la Alineación Solar de la Forada. El Convent de Benitaia es el mejor lugar desde donde observar el fenómeno natural. El ayuntamiento de la Vall organiza excursiones para disfrutar de este acontecimiento. Saliendo desde La Carroja o desde Benissivà para acudir al  Convet y presenciar el espectáculo alrededor de las 5 de la tarde.

8. Paisajes hacia el Penyal Gros

Mientras avanzamos vamos descubriendo nuevos y diferentes paisajes. Cada lado de la montaña, cada orientación, tiene su vegetación dependiendo de la humedad.  Los riscos de la montaña protegen algunas zonas del valle permitiendo que las plantas renazcan y crezcan.

9. Cumbre del Penyal Gros.

Hemos llegado a la cima gracias a nuestro guía senderista. Sentimos la grandiosidad de la montaña, poderosa e inmensa. Desplegamos los brazos para fraternizarnos con ella y darle las gracias por todo lo que nos ofrece.

10. El Castillo de Benisili y la “caseta del Alemán”.

Al iniciar la bajada encontramos otro tesoro: declarado Bien de Interés Cultural, el Castillo de Benissili es conocido también como castillo de Al-Azraq. Situado en el Penyon Gros,  lo convierte en un lugar estratégico para el control de invasores. Fortaleza inexpugnable.

Siglo XII. Se cree que fue levantado en este siglo.

Siglo XIII. A mediados del siglo XIII el caudillo musulmán Mohammad Abu Abdallah Ben Hudzäil al Sähuir, conocido con Al-Azraq, el de los ojos azules (mediados del siglo XIII)  lo usó como morada y como bastión contra el ejército de Jaime I el Conquistador.

Siglos XVI y XVII. Se siguió utilizando en los enfrentamientos con los moriscos hasta su expulsión en 1609.

Sus muros son vigilantes mudos de historias pasadas. Nos imaginamos la dura tarea de levantar estas fortalezas en aquellos tiempos. Por eso las valoramos todavía más.

La caseta del alemán

Junto al castillo se encuentra una vieja casona. La llamada “caseta del alemán”. Se cuenta que después de la ” Guerra Mundial el nazi alemán, Stefan-Gregor Reiter, que vivía en Llombay casi solo, se construyó esta caseta junto al castillo como refugio, sobre todo cuando intentaron secuestrarle.

La revista Spiegel realizó una investigación que reflejó en un reportaje (“Sombra nazi en la Vall de la Gallinera.”)

11. Fin de la ruta.

Llegando al final de nuestra ruta la Serra Foradada se perfila en la ladera.

12. ¡Hasta pronto!

El cartel de bienvenida de la Vall de Gallinera nos hace resistirnos a abandonar el lugar. Decimos un ¡hasta pronto!.

13. Cansados tras la caminata pero llenos de energía, acabamos la jornada de vueltaen Alpatró para descansar un poco y refrescarnos.

14. Así damos fin a un día memorable que sin duda repetiremos.

Aquí os dejamos nuestro folleto. Esperamos que os guste.

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